Depresión en niños y adolescentes:
- @drleoarmas_

- 3 abr 2020
- 2 min de lectura
Actualizado: 21 may 2020
Aunque para muchas personas que tienen dificultad de reconocerlo, la depresión en los niños y adolescentes existe. Por supuesto existen diferencias en cuanto a la edad en cómo se presentan los síntomas y cómo se expresan en la depresión en niños a diferencia de los adultos. Hemos de tener en cuenta que no nos estamos refiriendo a sentirse triste, desganado, cansado, sin ganas de hacer cosas o irritable que son sentimientos y comportamientos normales alguna vez en los niños, si no que hemos de valorar la frecuencia, intensidad y duración de síntomas como los anteriores y algunos más que se presentan en los síndromes depresivos infantiles.
La depresión en niños suele manifestarse a nivel motor, sobre todo los más pequeños, mostrando gran inquietud, y mayor nivel de irritabilidad, y también síntomas psico-somáticos como llanto, dolor de estómago, de cabeza, etc. La misma aparente manipulación infantil puede ser un síntoma de depresión.
Lo que también manifiesta un niño deprimido es falta de apetito, dificultades para dormir, pensar o concentrarse, sentimiento de culpa, baja autoestima, fatiga, llanto, tristeza, refugio en otras actividades que lo aísle de su entorno, pérdida de interés por cosas que antes si le interesaban en algunos casos y dependiendo de la edad, también puede existir ideación suicida. Y todo esto tiene que interferir en la vida del niño significativamente.
Causas de la depresión en niños y adolescentes:
Pueden ser variados, al igual que en los adultos, se dan una serie de factores que interaccionan entre sí y son cierta vulnerabilidad biológica (neurotransmisores cerebrales), factores ambientales (experiencias de rechazo, escolarización, pérdidas significativas, hostilidad en el cuidado parental, problemas entre los padres, divorcio, abuso, falta de atención de necesidades, etc.) y características psicológicas (formas de afrontar los problemas, autoestima, habilidades sociales, etc.).
Abordaje Psicológico:
La terapia psicológica sería la primera elección antes que el uso de fármacos para la depresión en niños. El tratamiento con los padres es fundamental para dar pautas sobre cómo actuar con el niño y cómo ayudarle a conseguir cambios y también para ayudarles a gestionar sus propias emociones.
La modificación del ánimo deprimido, la planificación y la relajación, enseñarle sobre sus emociones y pensamientos, y otros refuerzos entre otras le ayudarán a sentirse mejor poco a poco y si presenta niveles de ansiedad.





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